Archivo de 18/01/07|Página de archivo diario

Lo dijo ella…

Era un 30 de setiembre del 2004…

“Ella, la que no conoces (ni conocerás)

Vuelven de nuevo mis controles médicos y miles de análisis. Como siempre estoy nerviosa antes de saber los resultados finales. Mirando hacia atrás me parece increíble que yo haya sido capaz de superar esa enfermedad y el haber tenido la fuerza suficiente para soportar decenas de sesiones de radio y quimioterapia además de un trasplante. También fué duro sobrevivir a un montón de amigos que se fueron por esta enfermedad, pero algo bueno saqué de esa experiencia: me humanice mucho más de lo que jamás hubiera creído y comprobé hasta que punto puede una persona ser comprensiva, tolerante y humilde. Dejé de lado las cosas poco importantes y empecé a valorar las que realmente lo eran. Me dí cuenta de que hasta ese momento no vivía, solo me dejaba llevar. Se que no es un tema agradable para conversar, de hecho mi familia lo evita constantemente, pero yo me niego a olvidar que aún estoy recuperándome de ello y que voy a ganar esta partida. Me hace gracia que quienes no tienen ni puta idea de mi vida ni me conocen se den el lujo de llamarme superficial, insensible, pedante y egocéntrica. Me hacen gracia pero también me dan pena por sentirse superiores a una luchadora nata sin otra pretensión que vivir con mayúsculas esa nueva vida que le regalaron. Si a eso le llaman pedantería… brindo por ella.

Superó la primera leucemía, la segunda acabó con sus sueños. Murió el 20/12/06